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diciembre 16, 2006

sintonías...

A los teóricos sociales les gusta repetir que la sociedad actual es completamente "reflexiva": no hay naturaleza ni tradición que proporcione una base firme en la que se pueda descansar; hasta nuestros impulsos más profundos (la orientación sexual) se viven cada vez más como algo que se elige. Cómo alimentar y educar a un niño, cómo proceder en la seducción sexual, cómo y qué comer, cómo descansar y divertirse; todas esas esferas son objeto de una creciente "colonización" por parte de la reflexión, se las experimenta como algo a aprender y sobre lo cual decidir. Sin embargo, la principal traba de la sociedad de riesgo reside en la brecha entre saber y decisión: nadie "sabe en verdad" qué hacer, la situación es por completo "indecidible", pero de todos modos hay que decidir. El problema, entonces, no es el de la elección compulsiva (tengo libertad de elección con la condición de que tome la decisión correcta), sino lo opuesto: la elección es libre, y por ese motivo se la experimenta como más frustrante.

Nos encontramos permanentemente en la posición de tener que decidir sobre cuestiones que afectarán nuestra vida, pero sin una base de conocimiento adecuada. Lejos de experimentársela como liberadora, esa compulsión a decidir libremente se experimenta en consecuencia como una apuesta obscena y angustiante, una suerte de inversión irónica de la predestinación: se me hace responsable de decisiones que me vi obligado a tomar sin un conocimiento adecuado de la situación. La libertad de decisión de la que goza el sujeto de la "sociedad de riesgo" no es la libertad de alguien que puede elegir con libertad su destino, sino la libertad angustiante de alguien que se ve constantemente impelido a tomar decisiones sin tener conciencia de sus consecuencias.

Nada asegura que la politización democrática de las decisiones cruciales, la activa participación de miles de individuos comprometidos, necesariamente vaya a mejorar la calidad y la exactitud de las decisiones y que, por lo tanto, los riesgos vayan a disminuir. Es tentador evocar aquí la respuesta de un católico devoto ante el reproche de un liberal ateo de que los católicos son tan estúpidos como para creer en la infalibilidad del Papa: "Nosotros, los católicos, por lo menos creemos en la infalibilidad de una y sólo una persona; ¿acaso la democracia no se basa en un concepto mucho más arriesgado, en que la mayoría de las personas, millones de ellas, son infalibles?"

El sujeto, entonces, se encuentra en una situación kafkiana de ser culpable por ni siquiera saber de qué es culpable (si es que lo es): me desvela la idea de que ya tomé decisiones que me pondrán en peligro, a mí y a mis seres queridos, pero que, en el mejor de los casos, sólo sabré la verdad al respecto cuando ya sea demasiado tarde.

Nos encontramos en el centro nervioso de la ideología liberal: la ideología dominante trata de vendernos la misma inseguridad que provocó el desmantelamiento del Estado Benefactor como la oportunidad de nuevas libertades. ¿Hay que cambiar de trabajo todos los años y depender de contratos breves en lugar de contar con un puesto estable y a largo plazo? ¿Por qué no verlo como la liberación de las limitaciones de un empleo fijo, como la oportunidad de reinventarse una y otra vez, de tomar conciencia de las posibilidades ocultas de la propia personalidad y de concretarlas? ¿Ya no se puede depender del seguro médico y el plan de jubilación habituales y hay que optar por una cobertura adicional por la que hay que pagar? ¿Por qué no percibirlo como una oportunidad más de elegir: una vida mejor ahora o seguridad a largo plazo? Y si esta prédica genera angustia, el ideólogo posmoderno o de la "segunda modernidad" nos acusará de no ser capaces de asumir una completa libertad, de "huir de la libertad", o de aferrarnos de manera inmadura a viejas formas estables...

Hay una anécdota sobre Picasso durante la Segunda Guerra Mundial: un oficial alemán visitó su estudio, vio Guernica y, asombrado ante la confusión modernista de la pintura, le preguntó: "¿Usted hizo eso?" Picasso le contestó con calma: "¡No, ustedes lo hicieron!" Hoy, y ante los estallidos de violencia, muchos liberales nos preguntan a nosotros, los pocos izquierdistas que seguimos confiando en una drástica transformación social: "¿No lo hicieron ustedes? ¿Esto es lo que quieren?" Y nosotros deberíamos contestar como Picasso: "¡No, ustedes lo hicieron! ¡Este es el verdadero resultado de su política!"


Extractos del artículo: Francia violenta, la sociedad en riesgo, por Slavoj Žižek 14.Abril.2006

http://es.geocities.com/zizekencastellano/artFranvio.htm

julio 09, 2006

viernes con Z de...

Tarde de café y lectura en 'el gato sobre la taza caliente', Martin Gore en el Ipod, frase resaltada en p. 169: "Estamos lejos de lamentar la pérdida del contacto con un “real” de carne y hueso en el ciberespacio, en el cual todo lo que hallamos son fantasmas digitales: nuestro punto es más bien que el ciberespacio no es lo suficientemente espectral" (Žižek/El acoso de las fantasías).

Noche de Zilch, encuentros fortuitos (.uk .de .mx), bebida, charla y flamenco... después, recorrer la ciudad de noche, placentera adicción de la que no me puedo librar...

Sabiduría Zen: las palabras nunca expresarán la verdad última...



C A R T E L E R A
Hablando del Zen, esta noche en la butaca de mi casa: Iluminación garantizada (Erleuchtung garantiert) de Doris Dörrie...

abril 04, 2006

de narrativas y realidades...

Viernes de nocturna beethoveniada en el reinaugurado Teatro Principal (la acústica mejoró). Después del concierto: cervezas, tabaco y pláticas sobre música y cine en Bar Ocho, se habló entre otras cosas sobre Kieslowski y su tratamiento del tema del rol del azar y de historias alternativas paralelas...

Hoy. El gato sobre la taza caliente, mismo café, diferentes personas, retomo la lectura del artículo sobre 'Lola rennt' de Žižek que me llevó a escribir el post de abajo al que irónicamente titulé 'there is no if...' y que me mostró diferentes perspectivas de la vida, una como percepción basada en la narrativa lineal centrada y otra como la de una realidad múltiple:

La percepción de una nueva "experiencia de vida" hace estallar la forma de la narrativa lineal centrada y presenta la vida como un flujo multiforme; la física cuántica y su interpretación de la Realidad Múltiple parece obsesionarnos con la idea de las oportunidades perdidas de la vida y por las versiones alternativas de la realidad. La percepción de nuestra realidad como una de las tantas posibles, inclusive con frecuencia no la más probable, resulta de una situación "abierta"; esta noción de que otros posibles resultados no son simplemente cancelados sino que continúan rondando nuestra "verdadera" realidad como un espectro de lo que podría haber sucedido, confiriendo a nuestra realidad el estatuto de extrema fragilidad y contingencia, implícitamente en choque con las formas predominantes de narrativa "lineal" de nuestra literatura y cine, parecen apelar a un nuevo medium artístico en el cual no serian un exceso excéntrico, sino su modo "adecuado" de funcionamiento. El aparente "oscurantismo" de Kieslowski en su tratamiento del tema del rol del azar y de historias alternativas paralelas, se da a percibir como una tentativa mas de articular la nueva experiencia de vida en el viejo medium cinemático, promotor de la narrativa lineal.

¿Darse cuenta de los múltiples universos, es sin embargo tan liberador como parece? La (falsa) percepción habitual de estar viviendo en una "verdadera" realidad, lejos de contenernos en un universo cerrado, nos alivia de la insoportable conciencia de la multitud de universos alternativos que nos rodean. Es decir, el hecho de que sólo hay una realidad, deja espacio abierto para otras posibilidades, por ejemplo para una elección, esto es, para una opción: podría haber sido diferente... Si, no obstante, todas estas diferentes posibilidades son, de algún modo, realizadas, tenemos un universo claustrofóbico en el cual no hay libertad de elección precisamente porque TODAS las opciones ya están realizadas. Tal vez, la horrible percepción de este cierre absoluto se expresa en el grito desesperado que abre Suerte Ciega, de Kieslowski.

De acuerdo al panorama estático de espacio-tiempo descrito por Einstein, los acontecimientos no se desarrollan en el flujo del tiempo, sino que se presentan como completos, y en este panorama total, los movimientos hacia atrás y hacia adelante en el tiempo son tan comunes como los movimientos hacia atrás y hacia adelante en el espacio. ¿La ilusión de que existe un "flujo" de tiempo resulta de nuestra estrecha capacidad de entendimiento, que sólo nos permite percibir un franja estrecha del continuum temporo-espacial total? ¿No es algo similar a lo que ocurre en las narrativas alternativas? Mas allá de la realidad ordinaria, existe otro oscuro dominio pre-ontológico de virtualidades en los cuales la misma persona viaja hacia adelante y hacia atrás "testeando" diferentes escenarios.

De vuelta a Kieslowski: su universo de realidades alternativas es, entonces, cuidadosamente ambiguo. Por un lado, su lección parece ser que vivimos en el mundo de realidades alternativas en las cuales, como en un juego del ciberespacio, cuando una elección conduce al final catastrófico, podemos retornar al punto de partida y hacer otra elección en el segundo tiempo, de manera tal que no se pierde la oportunidad.

Extractos del Artículo sobre 'Corre, Lola, corre' de Slavoj Žižek. Artículo completo acá.


Termino mi relectura, pago mi café, salgo del lugar y hago un breve recorrido por la ciudad, termino en la Feria del Libro en el patio contiguo al edificio central de la UG; interesantes libros sobre arquitectura y diseño con precios que andan por los cielos, siglo veintiuno editores se convirte en mi local favorito, muchos libros, buenos precios y atractivos descuentos, varios autores y ciertos títulos llaman mi atención, debido al presupuesto de ese momento sólo salgo de ahí con 'El sublime objeto de la ideología' de Žižek, regresaré otro día...