agosto 21, 2008

sobre mí, sobre la mexico city, sobre un caballero...

Y así sin más un 16 de febrero escribí un post, ahora escribo otro seis meses después sin saber como lo voy a terminar, nunca había dejado de escribir por tanto tiempo…

Mucho ha ocurrido desde entonces, uno de mis mejores amigos murió en un accidente en junio, la noticia me cayó de sorpresa, apenas una semana antes estuve chateando con él, le conté los detalles de mi viaje a tierras no americanas (tierras en las que él ha estado muchas, muchas veces) y él se emocionaba conmigo sobre la historia que dio origen a dicho viaje, me dio consejos y también sus mejores deseos, R. murió días antes de que tomara mi vuelo de partida y se quedó sin conocer el final de la historia, R. y yo nos conocimos a través de este blog, y cuando me fui a vivir a la Ciudad de México fue el primero en darme la bienvenida, me invitó a comer a un restaurant en la Condesa del que ahora no recuerdo el nombre, después de la comida y su respectiva sobremesa nos fuimos a la Cineteca Nacional, nos tomamos un café y entramos a ver “Gegen die wand” de Fatih Akin, película que desde entonces se volvió favorita tanto para él como para mí, cuando en la primera escena del filme se observa un choque atroz a ritmo de “I feel you”, recuerdo haberle susurrado al oído: -esa es una de mis canciones favoritas de Depeche Mode- (ambos éramos fans de los de Basildon). Después de la película y ya estando en la zona fuimos por unas chelas al centro de Coyoacán, a El hijo del cuervo para ser precisa, ahí me contó la historia del amor de su vida: su mejor amiga, y de cómo a pesar de tanto cariño, entendimiento y comprensión aún no se había dado nada entre ellos, yo debí haberle platicado de mis desventuras y peripecias amorosas, o de mis conflictos con el amor y su falta de sincronía, pero sinceramente no lo recuerdo, lo único que me viene a la mente de aquel momento, como si los estuviera viendo ahora mismo, son sus ojos y la forma en que me miraban, esa noche sus ojos me dijeron lo que yo quería saber.

Mi paso por el DF no hubiera sido el gran evento que fue en mi vida si R. no hubiera estado ahí: días de cine, noches de conciertos, tardes de pláticas, música y complicidad, días en donde hubo de todo, cosas que me alegraron y otras que me entristecieron, pero que indudablemente me definieron y me permitieron crecer como ser humano. Los conciertos fueron increíbles: la noche en el Lunario con Kraftwerk fue especial y bien bonita (R. me llamó por la tarde: -¿Qué planes tienes para esta noche? Tengo boletos para Kraftwerk, ¡vamos!- y fuimos), los conciertos de los Candy fueron bien divertidos (después de los conciertos repartíamos músicos a domicilio en el DF) y el concierto de Depeche Mode un viernes en el Foro Sol en el Touring the angel fue inolvidable.

Tengo tantas cosas que ya no podré contarle a aquel que se fue, que ya no está, pero la vida continúa y aquí estoy otra vez, escribiendo, tengo aún tantas cosas por decir, por reflexionar, por experimentar, por vivir, y tengo motivos para continuar, para seguir, para fluir, fluir y fluir, al final de eso trata la vida.

Gracias amigo por el tramo que recorrimos juntos, gracias por haber estado, ¡Hasta siempre!

2 comentarios:

enrique ponce mendoza dijo...

sinceridad viene de las palabras: "sin cera" en ocasiones las esculturas tenían defectos en la piedra que eran cubiertos con cera. pero una escultura sin cera era una perfección tanto del autor como de la misma piedra, se necesitaba de dos partes, una activa y otra pasiva para la realización de la misma, para alcanzar la sinceridad.

tus palabras suenan tan sinceras, que no les falta ni les sobra nada.

los niños pequeños, cuando quieren esconderse se tapan los ojos. tu amigo solamente ha hecho eso, se ha tapado sus ojos místicos... más bien: nos ha tapado a nosotros nuestros ojos místicos. un día, el menos pensado, abriremos los ojos, y lo volverás a ver en los rostros de todo aquello que te rodea, y debe de arrancarte una sonrisa siempre todo ello.

saludos.

trago amargo... el péndulo va y viene, pero nosotros debemos de encontrar la media en todo esto. amiga.

ciao.

jAz dijo...

Enrique querido, tus palabras siempre tan oportunas, precisas y alentadoras, siempre es un placer leerlas, gracias amigo.